
Admitiré que la emergencia de algunas nuevas cadenas en los últimos años me ha dado alguna esperanza. Ambos, El Rinconcito (verificar ortografía con el original) y Tacos Guaymas ofrecen un platillo con sabor genuinamente mexicano, pero sólo porque tienes menudo en el menú no significa que esté bueno y cualquier restaurante mexicano que se centre en ofrecer burritos como su platillo principal va definitivamente por mal camino. Usualmente se trata de un pequeño local, nada suntuoso del que nadie ha escuchado el que pone el ejemplo de una auténtica cocina étnica, y éste es precisamente el caso con El Sabor de Oaxaca en Burien.
Había estado pensando en darle a El Sabor de Oaxaca una oportunidad desde hace algún tiempo, y finalmente tuve la oportunidad de hacerlo cuando un socio y yo nos dirigimos a una reunión en Burien al día siguiente. Desde que estaba acordando la cita imaginé que podía “matar dos pájaros de un tiro” y anoté la comida como un gasto de negocios por escribir una reseña.
Casi sentí que estaba de regreso en México con toda la parafernalia de Cerveza Corona y la telenovela de fondo en los televisores. La mesera me seguía y le hablé completamente en español mientras nos dejaba el menú y tomaba nuestra orden de bebidas. Quedé placenteramente sorprendido con la Coca-Cola mexicana (mucho mejor que la versión americana), aunque un poco decepcionado con el agua de horchata de mi socio que no había sido mezclada con semillas de melón y trozos de nuez como se sirve comúnmente en Oaxaca, México.
Estaba, de todas formas, impresionado de ver un plato con muestras en el menú que no podía decidirme entre toda la variedad de platillos oaxaqueños que lucían simplemente deliciosos. Ordené una Botana Oaxaqueña para dos y comenzamos a comer con totopos (trozos de tortilla de maíz fritos) y salsa de frijoles negros.
Nuestro plato estaba literalmente servido en una bandeja y consistía en dos de cada una de un surtido de delicias tradicionales oaxaqueñas. Las muestras de carne incluían cecina a la parrilla, rebanadas delgadas de puerco adobado, tasajo a la parrilla, churrasco salteado y chorizo, el cual venía importado directamente de Oaxaca. Las quesadillas estaban preparadas con tortillas de harina, auténtico queso oaxaqueño y epazote, hojas de la planta llamada igual. Tanto los molotes, buñuelos de maíz con chorizo y papas, como las memalitas, gruesas tortillas hechas a mano con frijoles negros y queso fresco me recordaron a las que comí en México. Los tamales oaxaqueños con pollo y mole negro nos hicieron agua la boca. Al centro de la bandeja estaba un recipiente lleno de guacamole oaxaqueño.
El plato estaba bien servido y, a pesar de que mi acompañante no pudo con su mitad, yo barrí mi parte, y mientras estaba tragando el último bocado, me sentía triste porque ya no había más. No fue porque no hubiera suficiente comida, era simplemente que estaba demasiado rico todo. Hay una amplia variedad de auténtica comida en el menú de El Sabor de Oaxaca y me encantaría probarlo todo, algo que honestamente no puedo decir de ningún otro restaurante mexicano en el área.
Botana Oaxaqueña para dos, $17.50 dólares.
El Sabor de Oaxaca
452 SE 153rd St, Burien
206-242-2326
| < Anterior | Siguiente > |
|---|