Encuesta
Which country should the U.S. invade next?
Inscríbete al Boletín

This article is also available in English.
Nos llegan esos sentimientos ... ya sabes, cuando estás a punto de hacer algo, pero una voz te dice que algo no está bien. Pero vas directo con él, y rápidamente te lamentas diciendo para ti: “Debí haber seguido mi instinto."
Ésta es la historia de mi vida. Siempre he sido arriesgada, alguien que no le importa el andar en los extremos. Miro hacia atrás y me pregunto cuánto valió la pena. ¿Me hice la vida mejor o simplemente miserable? ¿Qué voy a ganar de esa experiencia? Cuando se aprende que ciertos riesgos son a bien tomar, mientras que otros sólo tenemos que aprender a evitar por completo? A lo largo en los últimos años me he puesto en algunas situaciones muy comprometedoras. Para decirlo suavemente, he sido muy estúpida. Sobre todo he sido muy estúpida cuando se trata de las elecciones que hacer con respecto a los hombres.
Miro hacia atrás en algunos de los artículos que he escrito y hay partes de mí que tiemblan. Siendo tan promiscua como era de vuelta al día, represento en mi mente situaciones que pudieron haber sido peores. No tengo vergüenza de querer tener mucho sexo, tengo vergüenza por no ser más discriminadora en la elección de los socios y seguir mi instinto. Ha habido varias veces cuando yo sabía que había algo extraño de alguien ... olvidando el hecho de que la mayoría de estos chicos ni siquiera merecían dormir conmigo.
En el artículo de la semana pasada Soportando Idiotas, mencioné la historia sobre una joven que durmió con alguien quien se quitó el condón y le quito el condón femenino a ella sin que se diera cuenta. Esa joven era yo. Decidí usar un pseudónimo porque me sentí insegura de que es lo que debía hacer y si valía la pena algún seguimiento legal. Después de hablar con varios amigos, me di cuenta que no era la única en sentirme a disgusto y violada con lo que pasó.
Hablar con un par de personas también me hizo ver que yo me puse a mí misma en esta situación. ¿Eso lo excusa por lo que hizo? No. ¿Lo hace estar bien? No del todo. ¿Me doy cuenta de que necesito ser más lista con mis decisiones? Sí. Pero de nuevo me acosté con alguien más a quien no conocía. Confié en alguien en quien no debía haber confiado. Asumí que esto pudo haber pasado con alguien con quien salía por un tiempo, al final seguí comprometiéndome yo misma.
Mientras todos cometemos errores y enseguida nos lamentamos de las decisiones que tomamos, ya sea beber demasiado la noche anterior, o en mi caso acostarme por ahí demasiado; podemos decidir ya sea hacernos o no cargo de las decisiones de esa parte de nuestra vida que nos aparta de las cosas que en realidad queremos, tal como la felicidad. No puedo seguir sentada aquí y escribir que todos mis esfuerzos sexuales me han guiado a recuerdos agradables. Estaría mintiéndote. Y también estaría mintiéndome a mí misma.
Quiero ser completamente honesta con todos mis lectores, ha habido momentos en los que lloré después de haberme acostado con alguien a quien apenas conocía. Cuando me sentí llena de autodesprecio por no esperar más que cierto tipo de relaciones e incluso cuando continué viendo a alguien, aún así, me di cuenta de que estaba siendo usada. Lo permití, incluso cuando mi instinto me dijo que parara. Deseo tener un porque lo hago. No lo tengo. Sólo necesito parar de hacerlo. Aunque, no todas las experiencias han sido malas y he tenido mucho placer al explorar mi sexualidad, necesito poner más percepción en con quien me voy a acostar.
Mi nueva promesa a mí misma antes de ponerme en una situación de coger por el arte de coger, me preguntaré, “¿Qué es lo que mi buen instinto me está diciendo?” Y si algo anda ligeramente fuera de lugar, me moveré del camino. No más decisiones idiotas para mí.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
MP3 de la Semana
JuTub
Proverbio de la Semana

Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Clima








