Encuesta

Which country should the U.S. invade next?

Inscríbete al Boletín

México poco a poco va mejorando

mexico-futbol-BillyWarholSeattle - Para muchos de nosotros esta eliminatoria ha sido la más sufrida en la época actual, por lo menos desde 1980, no se tenia un camino tan complicado.

Pudiera ser catalogada como la herencia de Hugo Sánchez, pero esta eliminatoria ha sido una prueba real del apoyo incondicional que debe tener un aficionado hacia su Selección.

Van cuatro diferentes entrenadores, contando el interinato de Jesús Ramírez.

Pero comencemos con el paso de Hugo Sánchez al frente del equipo tricolor.



Su nombramiento y paso siempre estuvo rodeado de polémica, después de todo lo que se había hablado y criticado a Lavolpe.

Su primer partido fue en febrero del 2007 contra Estados Unidos, al cual había denominado como el rival con el cual no se “debe” perder. Y se perdió 2’0 en Phoenix Arizona.

Ahí comenzó el desencanto con la prensa y la afición.

Vendría la Copa de Oro 2007, donde se perdió con Honduras en la primera fase, aún así, se llegó a la Final a enfrentar por la revancha al equipo local, Estados Unidos.

La gente, la prensa el medio futbolístico mexicano, lo veía como una inmejorable oportunidad para re-invindicarse y retomar el primer lugar de CONCACAF.

La victoria fue para Estados Unidos 2-1, un día muy triste para Estados Unidos que seguía con su racha que entonces alcanzaba ya siete largos años de dominio sobre los mexicanos en territorio norteamericano.

En esa Copa de Oro, México mostró sus carencias ofensivas al anotar dos goles en un partido solo una vez.

El mejor momento al frente de la Selección de Hugo Sánchez fue, durante la Copa América 2007

En el grupo con Brasil, Ecuador y Chile, México le ganó 2-0 a Brasil con aquel golazo de Nery Castillo, 2-1 a ecuador y se empató 0-0 con Chile para calificar en primer lugar del grupo.

México humilló a Paraguay 6-0 en cuartos de final, y así llegar a enfrentar en semifinales a Argentina, que nos venció fácilmente 3-0, el consuelo sería el tercer lugar al vencer 3-1 a Uruguay.

La alegría duró muy poco.

Hugo no calificó a las Olimpiadas y hasta ahí llego su paso por la Selección, dejó una marca de 25 juegos dirigidos, de los cuales ganó 13, empató cuatro y perdió 8, sin contar los juegos de la selección pre-olímpica.

Se nombró a Jesús Ramírez en forma interina mientras se buscaba en Europa el técnico ideal.

A chucho le tocó iniciar la eliminatoria contra Belice, al cual se venció fácilmente 9-0 en el global.

Ahí comenzó el vía crucis de México en las eliminatorias, sufrir en las visitas.

Ya con el sueco Sven Goran Ericsson al frente de las Selección.

En el cuadrangular del 2008, nos tocó el grupo con Jamaica, Canada y Honduras, los tres los ganamos cuando fuimos anfitriones.

La visita fue diferente.

Perdimos en Kingston 0-1, empatamos 2-2 en Canadá y perdimos 0-1 en Honduras, por un milagroso gol de Matías Vuosso en Canadá, México fue mejor que Canadá por diferencia de goles y se calificó al Hexagonal, fueron claros los problemas para sumar puntos fuera de casa, México no tenia gol, no tenia llegada, no tenia definición, vamos, en algunos juegos ni siquiera se veían ganas.

Ericsson no convencía a nadie, tal vez mostraba una diferente formación en los partidos, pero en la cancha no mostraba ese fútbol que convenciera que con el sueco se podría llegar a la tierra prometida, que con él, México borraría a sus rivales de área, que podría codearse con los mejores de Sudamérica y tal vez compararse con los mejores de Europa, espejismos, puros espejismos, o por lo menos eso pareció, porque ni siquiera en CONCACAF se podía ganar de visitante.

El hexagonal estaba muy cerca, había que hacer algo, Ericsson se tambaleaba en su puesto cada día más, no se le veía mejoras ni podía resolver el problema de gol de los delanteros mexicanos.

Se empeño en utilizar de titular a Giovanni Dos santos y Carlos Vela, quienes durante su estancia, no le respondieron con goles en la cancha.

México arrancó el hexagonal de visita en Columbus, se volvió a perder contra Estados Unidos 2-0.

Mismos problemas de antes, sin solución, el problema ya era mayor. México tenía que encontrar la forma de ganar de visitante, al mundial no se califica solo ganando los puntos d e local, hay que sumar fuera, hay que ganar de visitante, y Ericsson no tenia la formula mágica ni parecía ser la solución para hacerlo. El siguiente juego de visita fue en San Pedro Sula, ante una selección catracha crecida, jugando bien, se aprovechó de esto y México fue superado fácilmente 3-1, contundente, convincente que determinó que el futuro de Ericsson y México no sería juntos, sino por caminos separados, si México todavía quería calificar a la Copa del Mundo en Sudáfrica, tenia que buscarle con otro entrenador, y así fue.

Par el 6 de junio, contra El Salvador, llegaría Javier Aguirre, al igual que Ericsson, no tendría juegos de preparación, así le entraría al ruedo, directamente a la eliminatoria.

En cuarto lugar de seis equipos, con un punto obtenido en los últimos cinco partidos disputados, la presión se acrecentaba por ganar fuera de México.

El Salvador terminó ganando el juego 2-1, acrecentando la crisis de los mexicanos que cayeron hasta el quinto lugar del hexagonal, ¿quien iba a imaginarlo?

Pero era cierto, ah[i estaba México, penúltimo, sin respuestas, sin soluciones y con una gran incógnita,

Hugo no pudo, Chucho no le dieron oportunidad, Ericsson tampoco pudo, y ahí estaba Javier Aguirre, en su primer oportunidad, no fue la solución, habría alguien realmente que pudiera sacarnos del pozo?

Alguien que nos enseñara como ganar de visita?

La respuesta esta muy lejos de llegar, los rivales de CONCACAF, disfrutando del dolor mexicano.

Por lo menos durante este tiempo, el equipo mexicano mostró ser muy s[olido dentro de su recinto más utilizado, el Estadio Azteca, imponente, impresionante y una garantía de puntos para el tricolor.

Podemos señalar este partido como un punto y aparte en la selección,

Esta derrota demostró haber calado muy hondo en Javier Aguirre, que si bien el equipo no mejoró inmediatamente, en cada partido mejoraba. México ya no perdió

La Copa de Oro sería el mejor escenario.

En la primer fase, se venció a Nicaragua 2-0, empate con Panamá 1-1, y victoria sobre Guadalupe 2-0.

En cuartos de final México derrotó a Haití con marcador de 4-0, se enfrentó a Costa Rica en semis, 1-1, el pase a la final se consiguió por la definición de penales.

Lo esperado, el objetivo, llegar a la final y enfrentar a Estados Unidos en su territorio.

El partido estuvo muy cerrado, pelado en la media cancha con pocas oportunidades de gol por ambos equipos. Primer tiempo terminó empatado 0-0.

Con un segundo tiempo de ensueño y, un Giovanny inspirado, México consiguió su quinta Copa de Oro con un humillante 5-0 sobre los incrédulos norteamericanos par aponer fin a una racha de nueve años sin ganarle en su terreno.

Aún muchos dudaban de México, Estados Unidos no jugó con los jugadores que obtuvieron el segundo lugar en la Copa Confederaciones, que vencieron a España.

15 días después, se daría esta oportunidad, en el Estadio Azteca, partido de la eliminatoria, nadie podía darse el lujo de no convocar a sus mejores hombres, Bob Bradley convocó a su plantel que jugó la Copa Confederaciones, buscando lo mismo que cada rival que visita el Azteca, dar la sorpresa y robarse algún punto.

México ganó 2-1 y demostró que non fue casualidad la Copa de Oro, México ascendió en el hexagonal, pero todavía faltaba, el Tri no estaba totalmente recuperado todavía, le quedaban 2 rivales más que demostrarles, y había que ganar de visita en el hexagonal, en alguna de las canchas más complicadas de Centroamérica.

El Tri todavía no estaba en zona de calificación directa, había que buscarlo y evitar el repechaje.

Visita a Costa rica, líder del hexagonal, invicto como local por más de 12 meses, imbatible en las eliminatorias. México fue y demostró que no era el mismo, aquel que todos se burlaban de el, aquel equipo no podía anotar, es más ni siquiera podía jugar bien, que no se le veía ni pies ni cabeza, el 3-0 a favor de los mexicanos, fue la muestra de que México estaba de regreso, ya en tercer lugar, en calificación directa, pero todavía faltaba un rival más.

De acuerdo a Javier Aguirre, eran tres más, tres finales como el lo pondría.

Honduras, El Salvador y Trinidad y Tobago, en ese orden.

Primero los catrachos, que de acuerdo a la prensa hondureña, el mejor equipo en la historia, y a la cabeza del hexagonal, buscando el “Aztecazo”, soñando que podían conseguirlo, fueron una caricatura, una burla para el fútbol, saltaron a la cancha a no perder, a encerrarse, fueron una total decepción, hicieron el ridículo, tanto que hablaron antes del partido, y demostrar tan poco fútbol, que quedo claro, para ganarle a México, primero hay que jugar fútbol y no tener miedo a ser goleados, Honduras no esta al nivel de México, el día que quiera estar en su nivel, debe jugarle al tu por tu en cualquier cancha. La victoria fue por la mínima diferencia 1-0 debido a la constantes fallas de los artilleros mexicanos y los buenos aciertos del portero catracho Noel Valladares.

Con esta victoria, México llegó a 12 partidos sin perder, lo mejor de todo, ahora se ubica en segundo lugar del hexagonal, muy cerca de amarrar su pase a la Copa Mundial.

Contra El Salvador en el Azteca el 10 de octubre puede asegurarla matemáticamente con una victoria y terminará en Trinidad y Tobago, el cual puede enfrentar ya calificado.

La luz al final del túnel se ve más clara, México estaba dormido, esta despertando, que digo, el gigante ya despertó, y la pesadilla para sus rivales apenas comienza.
Valoración de los usuarios: / 0
PobreEl mejor